Paramount ha lanzado una oferta hostil de $74.400 millones para adquirir Warner Bros. Discovery, superando la propuesta previa de Netflix y desatando una batalla épica por el control de uno de los estudios más emblemáticos de Hollywood.
La ofensiva de Paramount, anunciada el lunes, valora a Warner en $30 por acción y representa un valor empresarial total de $108.000 millones incluyendo deuda, considerablemente superior a los $82.700 millones que ofreció Netflix con su propuesta de $27,75 por acción.
Una guerra por el poder en Hollywood
¿Por qué esta movida tan agresiva? Paramount busca pasar por encima de las negociaciones previas apelando directamente a los accionistas de Warner con más dinero y un plan para adquirir todo el negocio, incluidas las señales de televisión tradicional que Netflix no quería en su oferta original.
“Creemos que nuestra oferta creará un Hollywood más fuerte. Está en el mejor interés de la comunidad creativa, los consumidores y la industria del cine”, señaló David Ellison, líder de Paramount, en un comunicado. Añadió que su acuerdo llevaría a más competencia en la industria y a más películas en los cines.
La estrategia de Paramount incluye $18.000 millones más en efectivo que la propuesta de Netflix, un punto que la compañía destaca como ventaja significativa para los accionistas de Warner Bros. Discovery.
La variable Trump en la ecuación
Ambas empresas parecen estar cortejando al presidente Donald Trump, cuya administración tendrá la última palabra sobre la aprobación antimonopolio de cualquier acuerdo. Paramount argumenta que su oferta tiene más probabilidades de superar este escrutinio regulatorio.
Sin embargo, Netflix no parece preocupada. La compañía de streaming confía en que Warner rechazará la oferta de Paramount y que los reguladores respaldarán su acuerdo, citando múltiples conversaciones entre el codirector general Ted Sarandos y el propio Trump.
“Creo que el interés del presidente en esto es el mismo que el nuestro, que es crear y proteger empleos”, afirmó Sarandos el lunes durante una conferencia de inversores.
La situación se complica por los vínculos empresariales. Paramount, dirigida por David Ellison, cuenta entre sus inversores con una firma dirigida por Jared Kushner, yerno de Trump, además de fondos procedentes de Arabia Saudí, Abu Dabi y Qatar. La familia empresaria de Trump ha cerrado acuerdos este año precisamente en Arabia Saudí y Qatar.
Un giro inesperado
El lunes, tras el anuncio de la oferta hostil, las acciones de Paramount subieron un 9%, mientras que las de Netflix cayeron un 3,4%. Por su parte, Warner Bros. Discovery ganó un 4,4% en el mercado.
Pero la relación entre Trump y Paramount no está exenta de tensiones. El mismo lunes, el presidente arremetió contra la compañía por permitir que “60 Minutes” entrevistara a su antigua aliada y ahora enemiga, la legisladora Marjorie Taylor Greene, escribiendo en redes sociales que “NO SON MEJORES QUE LOS ANTIGUOS DUEÑOS“.
La intervención personal de Trump en este proceso de fusiones rompe drásticamente con el precedente gubernamental. Normalmente, estas decisiones se dejan en manos de expertos del Departamento de Justicia, pero el presidente ha decidido involucrarse directamente en este caso.
Paramount asegura que presentó seis propuestas a Warner durante un período de 12 semanas antes de lanzar esta oferta hostil, sugiriendo que agotó las vías de negociación convencionales.
En este tablero de ajedrez corporativo, donde se juegan miles de millones y el futuro del entretenimiento global, queda por ver si Warner Bros. Discovery se inclinará por el dinero adicional de Paramount o por la visión estratégica de Netflix. Y más importante aún: ¿qué decidirá Trump cuando llegue el momento de dar luz verde a uno u otro gigante?

